Ayer hablaba con una gran amistad y llegamos a la siguiente conclusión:
El trabajo principal de la vida es contratar a gente para que entre en la vida de cada persona (yo llevo muchos años recibiendo a gente con contratos temporales)…
Unos vienen, unos van, y todo rueda y rueda y termina convirtiéndose en un círculo de amistades, y de gente que existió y que marcó una etapa de tu vida y que de pronto se marchó…
Somos seres sociables? Sí, lo somos, pero no podemos estar mucho tiempo rodeados de la misma gente. Cuando el universo se mueve, nos movemos con él y cada uno de nosotros sigue un camino totalmente distinto a través de las decisiones que tomamos lo que nos hace estar aquí el día de hoy, pero estar allá el día de mañana.
Cuando conocemos una nueva persona, con la cual congeniamos, con la cual reímos con la cual nos divertimos, aprendemos a conocer el verdadero sentido de la amistad, pero como personas sociales estamos destinados a nunca estar al lado de la misma persona, sino cambiar infinitamente de amistades.
Cuando eres ciudadano del mundo esta idea se intensifica aun más. Puede que estés una año con una persona, dos con otra, tres con otra, y cuatro con otra, pero al final un amigo siempre termina yendo en busca de sus sueños, en busca de esa idea que caracteriza a la humanidad, en busca del quién soy, qué hago aquí y cómo me va…
Si la idea es la amistad, aquí o allá qué más da. Hoy en día mediante una red social todos seguimos vinculados. Benditas redes sociales. Bendita humanidad, que sabe que lo que pasó, nunca volverá a pasar…