lunes, 2 de marzo de 2015

Sistema Económico (la gran paradoja)

Es curioso ver cómo en el sur de Brasil "La clase media alta" califica al gobierno de Dilma/Lula de un estado comunista/chavista, y el norte "la clase media/baja", lo apoya... Lo mismo pasa en Argentina entre unas clases sociales y otras, y lo mismo pasa en muchos otros estados de la América Hispánica!!! como la misma Venezuela, nombrada desde hace varios años como un auténtico estado comunista invadido por una dictadura.

¿Qué está bien?, y ¿qué está mal?, esa es la paradoja de este gran asunto. Hay gente que llega al poder con sed de comerse al mundo y transformar todos los esquemas de desarrollo para profundizar en el bienestar de la sociedad y lograr crear grandes avances económicos en las poblaciones que gobierna. Hay otros que llegan al poder con sed de poder, con ganas de llegar a donde haga falta para hacer lo que quiere, sin importar si beneficia o perjudica a las poblaciones que gobierna.

Es una hecho que en muchos países del mundo las cosas se han hecho mal, pero también es un hecho que en muchos otros las cosas han intentado hacerse bien, y hoy en día nos hemos dado cuenta que el actual sistema económico, político y social tiene una fractura y hay que calcificarlo. Eso nos lo ha demostrado con la última gran crisis económica que se ha desatado en el año 2008.

Pero cómo saber qué está bien y qué está mal de algunos gobiernos actuales que están intentando transformar las estructuras gubernamentales y llevar a sus estados por otro camino, distinto del que nos ha mostrado el neoliberalismo duro y puro: ¿Lo que hace Nicolás maduro es bueno o malo?, ¿las políticas llevadas a cabo por Cristina Fernández de Kichtner, son buenas o malas?, Las políticas implementadas por Lula da Silva y ahora por Dilma RussefF significan algo o son simplemente aire en el cielo?,

Es un hecho que estas son políticas que contradicen lo que el sistema económico mundial dictamina, esto ha hecho que la mayoría de los países neoliberales, neocapitalistas del primer mundo hagan apología del infierno que se ha creado en estos territorios. Algunas cosas están bien, como por ejemplo los niveles educativos que han logrado implementarse en países como Venezuela durante el gobierno de Húgo Chavez, y la gran cantidad de gente que salió de la extrema pobreza y subió algunos escalones más hacía el desarrollo. Los mismo ha pasado con países como Brasil, donde muchas personas han pasado a formar las filas de las clases medias en el país.

Pero ¿qué sucede con los que se han visto perjudicados?, con esas clases medias/altas que ya eran ricas y que han tenido que deshacerse de grandes posesiones para poder invertir en darle a los que no tenían. Es justicia quitarle a uno para darle a otro? Esa es la grande paradoja del mundo en que vivimos, donde ninguno de nosotros estamos dispuestos a dar nuestro brazo a torcer, y es por ello que el mundo nunca logrará ser otro, porque no podemos cambiar un sistema si no tenemos una conciencia sana encaminada al bienestar de todas las poblaciones por igual.
 
Por otra parte, es de justicia divina que si un gobierno quita, lo dé al que merece, porque cuando la población se entera de que le están quitando y estos mismos que gobiernan se están enriqueciendo, causa un estado de malestar, reflejado en odio hacia los gobernantes, ya que entonces, los programas sociales se transforman en verdaderos cúmulos de ladrones que se enriquecen con el cuento de que la gente está saliendo de la pobreza y se están obteniendo grandes resultados.

No nos engañemos, el mundo no cambia, ni va a cambiar, el giro que está dando el sistema hoy en día está quitando el dinero a un cúmulo de clases medias arraigadas en unos países pasándola a la mano de otro nuevos ciudadanos con estatus de clase media, que se han visto beneficiados por estas políticas sociales. Pero los que están ganando realmente son aquellos que siempre han manejado al mundo, aquel 1% que sigue incrementando sus riquezas porque piensan que cuando mueran, se las van a llevar a la tumba.

El mundo no cambia, ni va a cambiar, por lo menos no en este siglo, pero es un hecho que hay que seguir incentivando para darnos cuenta que el actual sistema no funciona y no es correcto, por lo tanto, no hay que cambiarlo, pero sí es necesario transformarlo!!!