En el capítulo número 2, Acemoglu y Robinson intentan
desmentir las distintas teorías que han aparecido sobre el subdesarrollo de los
estados. Comienzan hablando de que los territorios más ricos hoy día, económicamente
hablando, son los estados colonizados por Inglaterra, y se
preguntan ¿qué hace que esto sea así?
Posteriormente hablan sobre la hipótesis
geográfica, comienzan hablando de Montesquieu, quien afirmaba que los
habitantes de los países tropicales tendían a ser holgazanes y a no ser nada
curiosos, lo que explicaría el fracaso económico y las dictaduras. Ellos
desmienten esta teoría argumentando el capítulo número 1 del libro, Nogales
(Arizona) y Nogales (México), donde hablan que ambas regiones comparten un
clima parecido, pero que, lo que realmente diferencia a estas dos zonas es la
frontera que las divide. Además hacen mención que este fenómeno del clima en
América no podría resultar posible y hacen una inmersión en la historia
argumentando que en América la región del sur del trópico de cáncer y la región
del norte del trópico de capricornio siempre fue más prospero que la parte del
norte y la parte del sur, del continente.
No obstante, desde mi punto de vista, en este sentido se
contradicen, porque la intensión de los autores en el capítulo 2 es comparar la
situación de un país como México y Estados Unidos, y aunque en el tema de la
teoría geográfica los comparan, también hablan sobre Argentina y Chile, argumentando
que son países más prósperos que otros países en América Latina, pero los
autores siguen argumentando las diferencias entre Estados Unidos y México, y
nunca abordan el tema de que en el aspecto económico un país como México es más
prospero que países como Argentina o Chile, y eso no lo hacen porque un
argumento así pondría en dudas el interés de su tesis.
Hacen referencia a la riqueza en Asia, y hablan sobre la
forma en que las regiones de China e India eran más prósperas que todas las
demás, siendo de climas más cálidos, no obstante países como Australia o nueva
Zelanda los sobrepasaron y hoy en día tienen una riqueza mucho mayor que otras
regiones, junto con Corea del Sur, Singapur y Japón. En este sentido se olvidan
de que China es la segunda potencia a nivel mundial, que aunque existen
diferencias en los ingresos de los habitantes, en china, con sus 1400 millones
de personas, la economía ha aumentando y alrededor de unas 300 millones de
personas han pasado a ser gente de clase media. En este sentido quiero pensar
que ellos se refieren a la historia del pasado, y no a lo que está comenzando a
acontecer hoy en día.
Terminan el argumento diciendo que en África la región más
prospera es Sudáfrica, siendo que la zona sur del continente siempre fue la que
estuvo más deshabitada, con asentamientos esporádicos y poco desarrollada.
Una cosa que sí que comparten estas regiones es que fueron
colonizadas por ingleses y la pregunta es, ¿Cómo es posible que habiendo sido
zonas deshabitadas y con poco desarrollo al tener el contacto con los ingleses
se desarrollaron y sobrepasaron incluso a zonas que eran anteriormente más
fértiles?, lo que yo puedo responder y así ayudar a los autores a desmentir
esta hipótesis es que anteriormente eran otros los intereses de cada región, y
aunque habían avances tecnológicos en muchas lugares, hoy en día da igual el
tipo de clima de la región, ya que los intereses y las tecnologías
son otras. Y eso es lo que han aportado países con climas malos, “tecnologías”,
eso es lo que ha hecho que se desarrollen.
En cambio, para los países de climas
tropicales, ha cambiando el paradigma, y lo que anteriormente les daba un mayor
desarrollo que era los alimentos, hoy en día eso ha pasado a ser secundario, no
obstante, los alimentos siguen siendo producidos en los países de clima
templado, aunque el plus surge en que estos alimentos cultivados y creados en
climas templados, han buscado la forma de procesarlos y aumentar la plusvalía,
y este procesamiento lo han hecho los países del norte, pues han buscando una
nueva forma de desarrollarse.
Anteriormente la gente buscaba asentamientos en
climas tropicales pues era la única forma de subsistir y alimentarse. Hoy en
día, hay productores/exportadores de alimentos, como materias primas, y da
igual que los países de clima frío no tengan alimentos, pues los compran, pero
también los procesan y aumentan su valor muchas veces más, y los regresan
procesados a los países de climas cálidos con valores estrafalarios.
Acemoglu y Robinson hacen un comparativo de los niveles de
vida entre un peruano y un español, hoy en día, y hacen mención del nivel de
desarrollo que ha tenido cada región, pero no comparto su visión pues ¿porque
no hablan de un comparativo entre México y España?, desde mi punto de vista
Acemoglu y Robinson bajan siempre varios escalones para comparar a los países
según les conviene, y con ello poder hacer creíble su tesis. Al comparar a dos
países como España y Perú la diferencia es grande, pero no hablan sobre lo que
ha hecho que un país como España sea un país del primer mundo-subdesarrollado,
con todos los problemas económicos y políticos que tiene hoy en día.
Si los autores hicieran un comparativo de países como España
y México su tesis sería poco menos creible, pues tendrían que mencionar que
España es un país del primer mundo subdesarrollado, pero tendrían que decir que
México es un país del tercer mundo “desarrolllado” y aquí es donde carecerían
de credibilidad, pues la tesis comenzaría con lagunas. España se ha hecho rico
por las ayudas de la Unión Europea, además es un país más que endeudado, debe
el 300% de su PIB, y eso ha hecho que los últimos 30 años España haya tenido un
cambio de imagen impresionante, como el que ha tenido. (sin mencionar la
cantidad de deuda pública que tienen los Estados Unidos, el país más endeudado
del mundo).
Si un país como México formara parte de la Unión de América
del Norte (muchos datos sobre ella en internet), países como Estados Unidos y
Canadá tendrían que invertir dinero en ayudas al desarrollo de México, entonces
México podría estructurar una lavada de imagen enorme. Lo que ha pasado en
España es que a través de financiamiento externo se ha desarrollado, y hoy en
día ese desarrollo es maquillaje porque el país no tiene un sistema apropiado
para poder seguir manteniendo el nivel de vida que llevó los últimos 20 años.
Entonces, si lo que Acemoglu y Robinson proponen es que los países deben estar
maquillados para hacerse ver como un país de primer mundo, entramos en una
contradicción muy grande.
Acemoglu y Robinson critican a los sistemas gubernamentales
en África sin detenerse a explicar que son países que llevan independientes 30 ó 40 años, además ya lo menciona Pablo Bustelo, los países emergentes hoy en
día (entre ellos México y Brasil y muchos otros), han avanzado en 50 años lo
que a los países ricos del mundo les llevó avanzar casi 1000 años.
En el caso de Estados Unidos, es un país que ha tenido
suerte, y ha estado en el lugar y en el momento adecuado. No olvidemos
1846-1848, cuando Estados Unidos invade México con el afán de apoderarse de la
zona norte del país, Arizona, Texas, Nuevo México y California, al final lo
logró, y la cantidad de oro del cual se apoderó, no tenemos palabras para
describirlo. Los autores deberían mencionar algo de esto en el libro.
Por otra parte, hablan sobre la hipótesis de la cultura, y
hacen mención del supuesto Weberiano de que los países colonizados por Ingleses
son ricos por ser protestantes, y que los demás países, entre ellos los
latinoamericanos han permanecido subdesarrollados por ser católicos, porque sus
habitantes son intrínsecamente derrochadores, carecen de medios económicos y
sufren de la cultura ibérica “ya lo haré mañana”. Ellos desmienten esta teoría
argumentando que no es el caso, pues países como Francia son ricos y son
altamente católicos, así como también países como Italia, etc.
Por lo tanto terminan diciendo que los aspectos culturales y
en este caso la iberoamericanización de los países de América latina no es
aceptable, pues comparan el desarrollo de países como Argentina y Chile, con
Bolivia y Ecuador, que tienen rentas muy desiguales, luego hacen mención de lo
que algunos dicen, la culpa es de la indigenización de las regiones, y entonces
comparan y dicen Argentina y Chile tienen pocos indígenas, y son más prósperos,
pero qué pasa con Colombia, tiene pocos indígenas y sus niveles de crecimiento
son menores, a la par de Bolivia y Ecuador. En este sentido vuelvo a hacer la
crítica, en ningún momento comparan a México con estas regiones, pues si en este
supuesto tendrían que decir que México está inmerso en la cultura de lo ibérico
por haber sido colonia española, además tiene un número de indígenas reducido,
comparado con países como Bolivia o Ecuador, no obstante tiene un desarrollo
mayor que estos países. Si utilizaran a México de ejemplo su tesis sería menos
creible. Por el comparativo de México con Estados unidos que hacen en todo el
libro.
El argumento del capítulo termina con la hipótesis de la
ignorancia que afirma que la desigualdad del mundo existe porque nosotros o
nuestros gobernantes no sabemos cómo hacer que un país pobre sea rico. En este
tema vuelven a comparar la conquista en México y la conquista en Estados Unidos
por Cortés y por Smith, y los autores argumentan que no fueron las divergencias
del conocimiento o de intensiones lo que sentó las bases de la disparidad
durante el periodo colonial, así como tampoco las diferencias de los
conocimientos entre los presidentes que tuvo cada región, que hizo que México
tuviera instituciones económicas que enriquecerían a las élites y empobrecería
a la población, mientras en EEUU pasaba lo contrario.
Ellos afirman que fueron
las diferencias en los límites institucionales a los que se enfrentaban los
presidentes y las élites de ambos países. Ponen el ejemplo que en África
sucedió lo mismo. Terminando el argumento, diciendo, que tanto en América
Latina como en África esto sucedió así, no porque los gobernantes no supieran,
sino porque sabían que si lo hacían de esta forma se enriquecerían ellos mismos
y enriquecerían a las élites.
No obstante, Acemoglu y Robinson se olvidan de
que, en el caso de África los Estados eran colonias, y en este caso la colonia
hacía lo que la matrópoli pedía. El subdesarrollo en África no sólo se ha
gestado porque las élites han querido hacerse ricas a costa de los demás. El
subdesarrollo en África está ahí porque hasta hace pocos años, Europa expolió,
masacró y subdesarrollo a los países africanos. En el caso de América, Estados
Unidos ha avanzado a pasos agigantados, pero siempre ha sabido estar encima de
los demás países americanos, incluso encima de Canadá, imponiendo sus propias
reglas del juego ante los demás, y Estados Unidos también ha contribuido a que
los países de América Latina estén subdesarrollados, porque también ha
expoliado y ha extraído todo lo que ha podido.
Quizá mi postura se refiera más al ámbito global que al
local y Acemoglu y Robinson intentan delimitar las cosas de manera local, pero
creo que los autores se olvidan, o les ha convenido olvidarse de muchos
acontecimientos que han tenido lugar, y que han hecho que los países ricos hoy
en día sean ricos.
En una cosa estoy de acuerdo con Acemoglu y Robinson: Los
países pobres lo son porque quienes tienen el poder toman decisiones que crean
pobreza. No lo hacen bien, no porque se equivoquen o por su ignorancia, sino a
propósito. Es aquí cuando mi tesis se enfoca más en que los países
subdesarrollados deben ver más hacía otros países subdesarrollados para crecer
y desarrollarse, en este sentido cuando la gestación de estas prácticas se
lleve a cabo, veremos si es verdad que los países ricos seguirán siendo tan
ricos como son hoy en día.