martes, 10 de diciembre de 2013

Por qué fracasan los países (Crítica) - Daron Acemoglu y James A. Robinson

Por qué fracasan los países de Daron Acemoglu y James Robinson nos enseña que el pragmatismo puede ser nuestro mejor aliado en este tipo de libros pero a la vez nuestro peor enemigo. En el capítulo número dos nos narra la historia del por qué, desde su punto de vista, Nogales (Sonora) y Nogales (Arizona) son tan distintos si ambas regiones comparten una cultura, una población y una situación geográfica, y nos narran la historia de la época de la conquista donde en todo momento nos hacen pensar que el principio de todos los males viene dado por esa etapa en la región.

Los autores nos hablan de la conquista de la región de la Nueva España (México), llevada a cabo por Hernán Cortés. De la región conquistada en el Perú por Pizarro y por último la región conquistado en el sur, entre Buenos aires y Paraguay, por Toledo. En el trascurso de la historia cada personaje (el conquistador) somete a los conquistados, los tortura y roba el oro o la plata, hace esclavos a los indígenas y comienza una estructura de reformas establecida por la corona española. Nótese que todo se hizo a la fuerza nada era pactado, fuerza, violaciones, robos, en pocas palabras gente mala.

Por otra parte al hablar de la conquista en el Centro de Norte América, es decir, en lo que hoy en día es los Estados Unidos, la historia la narran de distinta forma. Nunca hubo malos tratos, John Smith llega a la región del Centro de Norte América e intenta negociar con los indígenas pues se da cuenta que le forma en la que los malvados de Cortés, Pizarro y Toledo habían conquistado en esta región no iba a funcionar. Pasan hambre, sed, y momentos muy crueles, incluso tienen que utilizar el canibalismo entre ellos mismos, pues los pobres miserables no tenían qué comer, por lo tanto idean otra forma de conquistar, la cual por cierto nunca se menciona. En el transcurso de la historia de la conquista por parte de los ingleses no se menciona nada acerca de asesinato a indígenas, no se menciona nada acerca de la trata de esclavos, acerca de las diferencias raciales que los hombres blancos hacían con el resto de la población que creció y formó lo que hoy en día es ese estado nación.

Mi crítica se dirige a preguntarnos lo del principio. ¿En este caso el pragmatismo es nuestro aliado o nuestro peor enemigo?

Los autores dedican las páginas a hablar sobre el buen gobierno que ha existido desde los orígenes, en los Estados Unidos, incluso hacen comparativos entre las mayores fortunas que hay en el mundo, Bill Gates y Carlos Slim, hacen mención que Bill Gates ha crecido de manera honesta mientras que Carlos Slim se ha hecho rico a costa de millones de mexicanos y latinoamericanos, el ejemplo que ponen es que cuando Carlos Slim va a Estados Unidos a intentar hacer negocios, no funcionan incluso lo multan y tiene que irse a su casa a continuar con sus manipulables negocios, además nos recuerdan que Slim es descendiente de libaneses y nótese que según los autores todo lo que tiene que ver con oriente medio es malo.

No voy a decir que el 60% de lo que escriben los autores no es real, porque desde mi punto de vista lo es. Pero considero que intentan hacernos ver que el desarrollo de los países del primer mundo en pleno siglo XXI se ha gestado gracias a su trabajo limpio y exquisito, por otra parte intentan hacernos ver que en el resto del mundo, en el caso de América Latina, el trabajo que se ha hecho ha sido erróneo, pues para empezar los que gobiernas son los descendientes de esos Españoles malos que llegaron y torturaron a los indígenas en la región, por lo tanto la maldad la llevan en la sangre, y las prácticas que se han llevado a cabo han sido para poder enriquecerse ellos mismo, sin darle nada a la población (cosa que posiblemente es real), pero hay lagunas, pues tenemos que ser sinceros.

Estados Unidos y Europa no se han hecho ricos por ser buenas personas, por tener materias primas, know-how, conocimientos altamente cualificados, como los autores narran. Parte del desarrollo del primer mundo se ha hecho a través del subdesarrollo del tercer mundo, y eso no es algo que yo diga, es algo que está demostrado.

Creo que el libro, y en gran parte, el capítulo número dos de ese libro sería un poco más realista si contaran la historia de la conquista de los Estados Unidos de la forma en que fue. Sin contaran que gran parte de las empresas Estado Unidenses se han hecho ricas por llevar sus capitales a terceros países donde la mano de obra es más barata y donde gracias a esa mano de obra se han producido millones de materiales que han sido vendidos, diez, veinte treinta veces más caros que lo que ha costado hacerlos (este es sólo un ejemplo claro de millones que hay).


Acemoglu y Robinson no nos pueden decir que todo en el primer mundo ha sido maravilloso y bueno y que por eso es como es, porque esa falacia que ellos se han inventado, puede engañar a muchos, pero llena de coraje a millones más.