Por qué fracasan los países de Daron Acemoglu y James
Robinson nos enseña que el pragmatismo puede ser nuestro mejor aliado en este
tipo de libros pero a la vez nuestro peor enemigo. En el capítulo número dos
nos narra la historia del por qué, desde su punto de vista, Nogales (Sonora) y
Nogales (Arizona) son tan distintos si ambas regiones comparten una cultura,
una población y una situación geográfica, y nos narran la historia de la época
de la conquista donde en todo momento nos hacen pensar que el principio de
todos los males viene dado por esa etapa en la región.
Los autores nos hablan de la conquista de la región de la
Nueva España (México), llevada a cabo por Hernán Cortés. De la región
conquistada en el Perú por Pizarro y por último la región conquistado en el
sur, entre Buenos aires y Paraguay, por Toledo. En el trascurso de la historia
cada personaje (el conquistador) somete a los conquistados, los tortura y roba
el oro o la plata, hace esclavos a los indígenas y comienza una estructura de
reformas establecida por la corona española. Nótese que todo se hizo a la fuerza
nada era pactado, fuerza, violaciones, robos, en pocas palabras gente mala.
Por otra parte al hablar de la conquista en el Centro de
Norte América, es decir, en lo que hoy en día es los Estados Unidos, la
historia la narran de distinta forma. Nunca hubo malos tratos, John Smith llega
a la región del Centro de Norte América e intenta negociar con los indígenas
pues se da cuenta que le forma en la que los malvados de Cortés, Pizarro y
Toledo habían conquistado en esta región no iba a funcionar. Pasan hambre, sed,
y momentos muy crueles, incluso tienen que utilizar el canibalismo entre ellos
mismos, pues los pobres miserables no tenían qué comer, por lo tanto idean otra
forma de conquistar, la cual por cierto nunca se menciona. En el transcurso de
la historia de la conquista por parte de los ingleses no se menciona nada
acerca de asesinato a indígenas, no se menciona nada acerca de la trata de
esclavos, acerca de las diferencias raciales que los hombres blancos hacían con
el resto de la población que creció y formó lo que hoy en día es ese estado
nación.
Mi crítica se dirige a preguntarnos lo del principio. ¿En
este caso el pragmatismo es nuestro aliado o nuestro peor enemigo?
Los autores dedican las páginas a hablar sobre el buen
gobierno que ha existido desde los orígenes, en los Estados Unidos, incluso hacen
comparativos entre las mayores fortunas que hay en el mundo, Bill Gates y
Carlos Slim, hacen mención que Bill Gates ha crecido de manera honesta mientras
que Carlos Slim se ha hecho rico a costa de millones de mexicanos y
latinoamericanos, el ejemplo que ponen es que cuando Carlos Slim va a Estados
Unidos a intentar hacer negocios, no funcionan incluso lo multan y tiene que
irse a su casa a continuar con sus manipulables negocios, además nos recuerdan
que Slim es descendiente de libaneses y nótese que según los autores todo lo
que tiene que ver con oriente medio es malo.
No voy a decir que el 60% de lo que escriben los autores no
es real, porque desde mi punto de vista lo es. Pero considero que intentan
hacernos ver que el desarrollo de los países del primer mundo en pleno siglo
XXI se ha gestado gracias a su trabajo limpio y exquisito, por otra parte
intentan hacernos ver que en el resto del mundo, en el caso de América Latina,
el trabajo que se ha hecho ha sido erróneo, pues para empezar los que gobiernas
son los descendientes de esos Españoles malos que llegaron y torturaron a los
indígenas en la región, por lo tanto la maldad la llevan en la sangre, y las
prácticas que se han llevado a cabo han sido para poder enriquecerse ellos mismo, sin darle
nada a la población (cosa que posiblemente es real), pero hay lagunas, pues
tenemos que ser sinceros.
Estados Unidos y Europa no se han hecho ricos por ser buenas
personas, por tener materias primas, know-how, conocimientos altamente
cualificados, como los autores narran. Parte del desarrollo del primer mundo se
ha hecho a través del subdesarrollo del tercer mundo, y eso no es algo que yo
diga, es algo que está demostrado.
Creo que el libro, y en gran parte, el capítulo número dos
de ese libro sería un poco más realista si contaran la historia de la conquista
de los Estados Unidos de la forma en que fue. Sin contaran que gran parte de
las empresas Estado Unidenses se han hecho ricas por llevar sus capitales a
terceros países donde la mano de obra es más barata y donde gracias a esa mano
de obra se han producido millones de materiales que han sido vendidos, diez,
veinte treinta veces más caros que lo que ha costado hacerlos (este es sólo un
ejemplo claro de millones que hay).
Acemoglu y Robinson no nos pueden decir que todo en el
primer mundo ha sido maravilloso y bueno y que por eso es como es, porque esa
falacia que ellos se han inventado, puede engañar a muchos, pero llena de
coraje a millones más.